Nunca había sentido algo como esto. Esta rabia, esta impotencia, este dolor ardiente que quema por dentro. Saber que una persona muy importante para mi está horriblemente mal y que no puedo hacer nada, ni siquiera darle un maldito abrazo. Daría todo lo que fuera por poder estar ahí, con él, acompañándole, abrazarle, que supiera que no está solo, y entre esos abrazos robarle pedacitos de ese dolor, para que deje atrás su pena. Daría lo que fuera por alguien a quien quiero. Daría lo que fuera por él.